Bueno.
Para empezar vengo llegando. ¿Qué significa esto? Simple: Vengo cansado y alucinado. Las palabras escritas a continuación pueden resultar para muchos, en una soberana lata.
En fin. La historia de esta inmensa y linda película es la siguiente: Bill Murray, el ahora canoso protagonista, es un tipo cincuentón, de buena plata, que es abandonado por su 20-años-menor conviviente. El problema es que ese mismo día recibe una carta donde le cuentan, así como muy de la vida, que tiene un hijo y que probablemente éste lo ande buscando.
O sea, se nos vinieron el mundo –y los años– encima.
Así las cosas, el vecino y compinche de nuestro silencioso protagonista, prácticamente le obliga a iniciar una curiosa búsqueda para dilucidar la identidad de la persona que escribió la famosa carta y en una de esas, encontrar al supuesto hijo.
Y eso sería todo.
En eso se mueve la película. En un viaje íntimo y casi irrisorio, donde el pasado y los recuerdos que éste conlleva, (buenos o malos) cobran una importancia quiérase o no, fundamentales. El tiempo pasa mi amigo, y nada puedes hacer para detenerlo.
Y es precisamente allí, cuando la mirada melancólica y acabada de Murray se roba la película.
Ante nuestros ojos desfila una obra sin grandes pretensiones. De personajes excéntricos, y ese tan aplaudido minimalismo que básicamente es la gran gracia de Jim Jarmusch (el tipo que se sienta tras la cámara y dirige)
Vale la pena verla.
Eso sí, no esperen encontrarse con una tremenda volada existencialista, la solución de vuestras vidas, cámaras locas, vueltas de tuerca, o cualquiera de esas cosas que los noveles directores de hoy en día se esfuerzan por entregarnos.
Estamos de hablando de una película bastante simple. De pequeñas metáforas y tremendas actuaciones. Muy linda.
Esto cine independiente mis amigos, y se agradece.
Así es que bueno, ya lo saben, prepárense y si se animan a verla, no olviden llevar flores. Pink flowers.
Broken Floweres/Flores Rotas
Dir: Jim Jarmusch
Act: Bill Murray, Julie Delpy, y ojo con Alexis Dziena
Año: 2005
P.D.: Las voladas existencialistas se las pueden pegar igual.
P.D.2: Por dios que hay gente linda en el Cine Hoyts la reina.